Su diseño clásico y altamente eficiente consta de dos tubos de vidrio cilíndricos y concéntricos. Por el tubo interior recto circulan los vapores que se desean condensar, mientras que por la cavidad o "camisa" exterior circula de forma continua un líquido refrigerante. Al estar fabricado en vidrio de borosilicato de alta calidad, garantiza una excelente transferencia térmica y resistencia química.